Sección de Artículos

En esta sección quiero compartiros artículos con ideas e información acerca de temas relacionados con la sexualidad y la espiritualidad, promoviendo la sexualidad sana y ayudando a divulgar conocimientos que considero que son muy importantes para todas las personas. 

"La sexualidad es el más delicado de los comportamientos humanos. Exige cualidades de inteligencia, equilibrio, desprendimiento interior y generosidad. La sexualidad es el único terreno en el cual resulta imposible hacer trampas". Pierre Daco

EL AUTOBÚS DE LOS GENITALES

Sep 18 2017

 

 

 

EL AUTOBÚS DE LOS...GENITALES.

 

 

 

Llevo varias semanas conteniéndome para no escribir ninguna opinión en redes sociales sobre toda la avalancha de juicios expuestos respecto al autobús naranja.

 

Al final esto se ha convertido en opinar y ponerse a un lado u otro del autobús. Como pasa con tantos otros temas a veces no valoramos el contenido de algo sino de quién viene.

 

Si soy del equipo verde, a muerte con todo lo que diga el equipo verde y si soy del equipo rojo aplaudo intensamente cualquier meme que venga del equipo rojo.

 

 

He tardado tanto en escribir algo porque no soy del equipo verde ni del rojo (la historia de mi vida) y porque llevo fatal las críticas (me lo estoy trabajando…)

 

Pero una buena amiga me ha oblig…..animado a hacerlo.

 

Al fin y al cabo esta es la página de una sexóloga cristiana…

 

Lo primero que pensé cuando vi el autobús fue que no decía nada que no fuese verdad: “los niños tienen pene y las niñas vulva”. Después leí la letra pequeña: “que no te engañen”, y eso ya me sonó a ataque. A partir de ahí un aluvión de criticas por un lado y ovaciones por otro.

 

En esta página la mayoría de personas que me leen son cristianas así que me dirijo a ellas.

 

Lo que he visto por parte de los cristianos (en general) ha sido un apoyo total y absoluto a la campaña del autobús, aprovechando para mezclar otros temas como la homosexualidad y confundiendo indiscriminadamente términos como sexo y género.

 

Es curioso porque a mí me cuesta bastante que en las iglesias me dejen dar talleres de sexualidad y género a las niñas y niños, incluso a jóvenes, ya que les parece un tema que no se debe hablar con los peques de la iglesia, y ahora les parece maravilloso que circule por la calle un autobús con los nombres de los genitales en grande.

 

Me da la sensación de que los cristianos salimos a la sociedad siempre de la misma manera, como contra posición de algo que ha dicho otro colectivo:

 

NO educamos en sexualidad hasta que se habla sobre una ley de aborto y entonces salimos a la calle con pancartas para decir que el aborto está fatal y que decimos sí a la vida.

 

NO hablamos de genitales ni en las charlas de noviazgo hasta que una asociación dice que las niñas pueden tener pene y entonces apoyamos un autobús con las palabras pene y vulva escritas bien grandes.

 

NO hablamos de homosexualidad, como si en la iglesia no existiera (lo cierto es que hay poco porque no se sienten muy bien recibidos/as) pero cuando hacen carteles de ser tolerantes con las personas homosexuales, hacemos campaña de que los cristianos también queremos tolerancia.

 

A ver cuando nos convertimos en una voz pionera que habla de los temas importantes de la sociedad con y desde el amor.

 

Además, en mi opinión, esto es una lucha entre el Lobby LGTB y el Lobby católico, y como grupo evangélico nos hemos subido al carro de HazteOir como si nos representara, cuando parece más una disputa política que de valores educativos.

 

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En cuanto al tema en cuestión, la transexualidad infantil, hay mucha tela que cortar y trataré de resumirlo.

 

En educación integral general, creo que la postura correcta es que tenemos que educar desde la infancia en amor y libertad hacia todos los seres humanos y nos ahorraríamos mucho dolor.

 

Y en educación sexual, en concreto en este tema, el mensaje más positivo me parece que es: “los niños tienen pene y las niñas vulva (sexo biológico). Lo que no implica que no te puedas vestir, jugar o ser como te haga más feliz (género)”.

 

El sexo biológico, la mayoría de las veces viene determinado antes de nacer (XX si eres mujer, XY si eres hombre) mientras que el género (masculino y femenino) es una construcción social diferente en cada sociedad y marcada por el sexismo (discriminación por razón de sexo). Es cierto que hay personas cuyo sexo biológico no está definido desde el nacimiento, aproximadamente un 1% de la población, pero no son estas excepciones las que están en el debate.

 

El género, como todas las construcciones sociales es arbitrario, ya que decidimos por ejemplo que las niñas lleven pendientes y los niños no. Esta construcción no solo modifica la estética de los pertenecientes a un sexo u otro sino que también trata de modificar gustos y las actitudes, por ejemplo educando en una mayor agresividad a niños que a niñas mostrándoles modelos con los que identificarse si son niños o niñas (superhéroes y princesas).

 

El problema viene cuando tu sexo biológico no concuerda con lo que la sociedad dice que tiene que ser tu género y entonces nos encontramos lo que se conoce como disforia de género (contradicción entre el género y el sexo) y se decide modificar la imagen exterior para que cuadre con la percepción interior. Vivimos en una sociedad tremendamente dicotomizada en “lo masculino” y “lo femenino” en lugar de “lo humano”, sin tener en cuenta los grises de que a no todos los niños les gusta jugar a las peleas ni a todas las niñas llevar faldas rosas.

 

Como muchos/as sabéis una de las cosas que hago es dar talleres de igualdad en colegios. Lo que les explico en clase a los niños y niñas cuando les hablo de igualdad es que han nacido niños si tienen pene y niñas si tienen vulva, que cuando crezcan su cuerpo tendrá cambios a hombres y mujeres respectivamente (sexo biológico) y que en este mundo en el que vivimos nos dicen que los niños son azules y las niñas rosas; a partir de ahí vamos desmontando los estereotipos de género.

 

En una ocasión un niño de 7 años me preguntó -“Profe, y si a un niño le gusta mucho el rosa y jugar a las princesas, ¿no será que es una niña?”, mi respuesta fue:

 

-“No, significa que es un niño al que le gusta el rosa y jugar a las princesas y vosotros/as no tenéis que llamarle niña como burla, primero porque eso no es un insulto y segundo porque puede jugar con lo que le guste y seguirá siendo niño”.

 

Es curioso que la campaña que muestra “hay niñas con pene y niños con vulva” muestra una imagen en las que las niñas son las del pelo corto y los niños los de las coletas, cómo si lo que determinase la diferencia entre niños y niñas fuese cómo se quieren peinar, a qué quieren jugar o cómo les gusta vestir. Entiendo que esta concepción va en contra de educar en igualdad.

 

Lo que me preocupa, no es que se les llamen niños o niñas lo que me preocupa es que esto va avanzando a que niñas y niños con 5 años decidan ser una cosa o la otra porque se sienten más identificados/as con la sensibilidad o la agresividad por poner un ejemplo. Esto puede parecer muy moderno, a mi me parece que es ir para atrás y que todo lo que sea que el feminismo avance (ya he dicho la palabra prohibida) supone que aparezcan nuevas formas de echarlo atrás. De hecho hay sociedades, como en Irán, en las que está permitido el cambio de sexo porque les parece más fácil entender que has nacido en un cuerpo equivocado a que te puedas sentir más a gusto con lo masculino o lo femenino .

 

Lo que me preocupa, es que se empiecen a tomar medidas de comenzar a cambiar los cuerpos desde muy peques con tratamientos médicos o parando la hormonación natural hasta que el/la niño/a decida que quiere ser, confundiendo la identidad y realizando operaciones irreversibles muy jóvenes. Creo que el mensaje sería que aceptáramos todos los cuerpos y todos los gustos, así viviríamos más en paz.

 

Por otro lado, aunque esta sea mi postura en cuanto a la infancia, no quiero que se usen mis palabras ni lo más mínimo como excusa para la transfobia. La iglesia debe saber que el colectivo LGTB no es un grupo con plumas que solo quieren provocar y manejan la sociedad, no son solo lobbys, la realidad es que son un grupo tremendamente vulnerable que sufren un Bullying que en demasiadas ocasiones les lleva al suicidio y en exclusión, de hecho un porcentaje muy alto de mujeres transexuales acaban en prostitución como medio para ganarse la vida porque no, no vivimos en una sociedad que los acepta sin más en cualquier trabajo.

 

La transfobia es pecado y Jesús se hubiera sentado a la mesa con ellos/as.